El Espinar y el Águila Imperial son buenos vecinos

Uno de nuestros ilustres vecinos en los montes que rodean el municipio de El Espinar es el Águila ImperialAquila Adalberti, que se encuentra dentro de la zona crítica de conservación del Águila Imperial Ibérica, contando con varios nidos donde se pretende preservar y extender el número de ejemplares que vivan en nuestro entorno. Como es normal, la ubicación de los nidos es secreta, para poder preservar mejor su procreación. La Junta de Castilla y León es la administración encargada de la supervivencia de la especie, con programas para la observación, hacer seguimiento e incluso alimentación de esta especie. Pero lo ideal es salir al monte provistos con unos buenos prismáticos, ideales para ver aves que contasen con 20 aumentos mínimo, y probar suerte para ver si nos encontramos con algún ejemplar, si no conseguimos ver alguna de las parejas que anidan en los pinares seguro que disfrutaremos contemplando otro tipo de aves o especies animales más fáciles de ver. Os invitamos a ponerlo en práctica.

Municipio por el Águila Imperial

Municipio por el Águila Imperial

Graellsia Isabelae un endemismo en nuestra zona

¿Sabías que la Graellsia es una especie de mariposa es característica de nuestra zona?

Graellsia Isabelae no es un ejemplar fácil de ver, es una variedad de mariposa endémica, que además de contar con unos colores y diseño característico, se puede encontrar en nuestros pinares, tanto en la vertiente segoviana como en la madrileña de la Sierra de Guadarrama, aunque si la vemos es mejor no hacer nada más que fotos sin molestar, pues es una especie protegida que se encuentra dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas de España, además de por El Convenio de Berna 1979, la Directiva Hábitat (Anexo II) y por la Ley 2/1991 de la Comunidad de Madrid y Decreto 18/1992.

En la imagen vemos un ejemplar macho, fotografiado en la entrada el pinar de San Rafael, en zona urbana pero con pinos, se diferencia visualmente de la hembra por las alas terminadas en una forma más alargada y tener un cuerpo más pequeño y fino, que suele morir al poco del apareamiento con las hembras, que se dedican después del acto al cuidado de los huevos, ubicando estos de forma separada entre las acículas de los pinos, que son la base principal de su alimento. Son nocturnas, por lo que verlas de día -solo se podrá hacer de mayo a junio-, como nos pasó a nosotros, significa que están en la fase final de su vida.

¿Has visto alguna vez algún ejemplar? Cuéntanos dónde y cuando, y si te parece un fantástico ejemplar que identifique esta zona.

Graellsia Isabelae

Graellsia Isabelae fotografiada en San Rafael. Fotografía de Pedro L. Merino

El Espinar se llena de colores en otoño

Otoño es la estación del año que ofrece más colorido en un paisaje que cambia a capricho por la luz

Las razones en otoño para visitar los pinares son tan variadas como la imaginación y la compañía que tengamos, pero destacan el deseo por hacer senderismo trazando diversas rutas en distintas zonas con variados paisajes, para montar en bici con espectaculares recorridos para todos los niveles deportivos, o para los amantes de la micología y la gastronomía que quieran disfrutar de encontrar setas para luego cocinarlas.

Sin duda las plantas de hoja caduca son las responsables del colorido que podemos disfrutar en los paseos por el monte, destacando entre todas los robledales (variedad roble melojo – Quercus Pyrenaica), cuyas hojas van mudando de color poco a poco hasta que acaban por perderlas a finales de diciembre o incluso en enero, cuando las heladas acaban de desnudarlos, pasando estas a formar parte del paisaje a nuestros pies. Otra planta característica de esta zona que llena de color el paisaje desde su nacimiento, mostrando un entorno verde de primavera a verano, y a finales de este comenzando a mudar el tono hacia los amarillos acabando en marrones con los que termina su vida a la espera de renacer en primavera, hablamos de los helechos. Lee la información

Riqueza por la gran variedad micológica

La Sierra de Guadarrama, sobre todo en la vertiente segoviana, es la segunda más rica por la variedad micológica de España

Una de las muchas razones para visitar nuestros pinares en esta época es el placer por la micología, por la recolección de setas de cualquier variedad que se conozca bien, a la vez que se pasea por el entorno natural que ofrece la falda norte del Parque Nacional Sierra de Guadarrama. Tras los Pirineos, esta zona micológica presenta una riqueza por la diversidad de ejemplares que durante todo el año se pueden recolectar, propiciada por la formación física de la zona que abarca zonas de extensos prados, lugar ideal para recolectar ejemplares tan apreciados como la seta de cardo, hasta altitudes elevadas hacia los 2.000 metros, pobladas en unas zonas por robles y otras por pino común, característica que favorece el nacimiento de esa rica variedad de especies. Lee la información